Sueños e ilusiones que tardan en hacerse realidad.
Hoy quiero hacer una entrada en el blog un poco diferente.
Es como consecuencia del ejemplo que me ha dado y la lección que he aprendido de un Coachee, de un “cliente”.
Trata sobre la constancia.
Sobre creer que no hay no existen atajos para lograr resultados firmes y a largo plazo.
Trata sobre el esfuerzo, la ilusión y la desilusión, las ganas, el afán de superación.
Sobre creer en uno mismo en sus ideas, sus sueños y los suyos.
Trata acerca de como el trabajo bien hecho, constante a largo plazo en quipo y rodeado de los tuyos ayuda a que los sueños se cumplan.
Cualquier comienzo de una aventura, de un proyecto personal ó profesional es difícil, pero empieza por el primer paso, hay que ser valientes y darlo.
Todo comienzo conlleva aparejados esfuerzo, emoción, ilusión y cierto temor.
El cómo ha consolidado un proyecto profesional de proporciones enormes, rentable viable y con sólida perspectiva de futuro comenzando desde la nada.
No creo sea un caso aislado, pero si quiero ponerlo aquí para que le sirva a quien quiera de ejemplo, de estímulo de ayuda en estos momentos difíciles, a veces viene muy bien leer algo positivo, con energía y aún así; real y con los pies en el suelo, y comprensible por todos nosotros.
La fe en su idea, una apuesta incondicional por su trabajo bien hecho, y con perspectiva y miras a conseguir cada día algo más y mejor [Búsqueda de la Excelencia, pero como objetivo medible, no como auto-imposición] han sido los condimentos que le han hecho llegar tan lejos.
Una estrategia empresarial basada en la calidad del producto, la atención y cuidado personal de todos los clientes, sin excepción, cuidando desde el primer día al más modesto como al más importante. Esa ha sido su carta de presentación [resulta paradójico en un mundo donde la imagen, las estrategias de marketing y la agresividad publicitaria están tan en boga, ¿ó no?].
A medida que los recursos se lo fueron permitiendo apostaron siempre por dos valores la inversión en I+D+ i y de igualmente en profesionales con gran talento, y se ocuparon de que su alineación de valores estuviese en consonancia con los de su empresa, con su filosofía de empresa. Queremos PERSONAS QUE TRABAJEN, NO SOLAMENTE TRABAJADORES por muy buenos que sean. [Es una idea que me habéis oído expresar ya con anterioridad en este blog y que la vuelvo a suscribir y me alegra enórmemente haberla visto reflejada en este caso].
Esa es su principal receta, el trabajo en EQUIPO, la gestión innovación y valoración del TALENTO, las ganas de seguir APRENDIENDO cada día y sobre todo el ESCUCHAR a los CLIENTES y a los TRABAJADORES.
Así que resulta que no es una quimera, ni un imposible hacer las cosas bien, aún siendo pequeño, aún en tiempos difíciles ,aún en un entorno tan competitivo, ya veis basta con CREER EN EL TRABAJO DE LAS PERSONAS Y EN ESCUCHAR Y QUERER SEGUIR APRENDIENDO.
Ojalá a los que leáis esto al final os quede una buena sensación y una visión más positiva y tranquilizadora de la situación.




