
¿Qué imagen vemos de nosotros mismos?
La entrada de hoy pretende ser la primera de una serie que he venido a titular UNO FRENTE A SI MISMO.
La idea llevaba dando vueltas desde hace algún tiempo en mi cabeza; y surgió como hilo conductor de muchas de las sesiones de coaching que tengo con mis coachees; y sobre todo conmigo mismo.
Siempre he dicho y defendido, y así reza en mi tarjeta y en mis escritos aquello de que Uno es antes Persona que Profesional; de ahí que el coaching que practico tenga un máxima; y es la de Al Profesional a través de la Persona. A algunos quizás os suene a trivial dicha afirmación; pero dedicad un momento a preguntaros si en el fondo es una cuestión tan trivial o por el contrario es algo mucho más profundo de lo que parece a primera vista.
En multitud de los procesos de Coaching en lo que he participado; como coachee y ahora como coach; observo que tras un periodo de indefinición; de reorientación del proceso; cuando uno va acercándose al YO RESPONSABLE; surgen dudas, afloran carencias y muchas de ellas; referidas a uno mismo. Y es a partir de ahi; desde donde pueden extrapolarse al plano más personal y más íntimo; a ese al que por regla general no dejamos que nadie de nuestro entorno; tanto profesional como personal se acerquen; esa zona “oscura” a la que a menudo ni nosotros mismos somos capaces de hacer frente por temor a no salir airosos y visctoriosos del envite; ¿cómo es eso posible?
A menudo, creo las soluciones a nuestros problemas, retos y situaciones, las tenemos delante; al alcance de nuestros recursos, pero tenemos dificultades para verlas; y en el peor de los casos; no queremos verlas. Y yo me pregunto; ¿Cómo es posible; a qué creís que se debe esto? Ahí; a través del Cambio del observador [uno de los objetivos ulteriores y fundamentales de un proceso de coaching] resulta súmamente importante.
Y yo; para ello abogo por la formación, por la reflexión; el aprendizaje y la acción; eso si es un reto con mayúsculas; y no la influecia o la subjetividad; eso no es ético; ni “lógico”; el Coaching es para obtener resultados, lograr soluciuones, no poner parches; y cada uno ha de ser capaz de encontrar sus soluciones; y para ello antes debe enfrentarse a un enemigo formidable; el más temible de todos. Uno mismo. Y para ello la Humildad; y no el Ego desmedido es la mejor aliada; Coaching no es convencer a los demás; ni que hagan lo que uno dice; Coaching es crecer; crecer uno mismo; venciéndose a sí mismo; forjando una persona mejor; más completa y que por ende haga mejor a los que rodean.
No son los demás, como expresión generalista y carente de valor; no es la crisis actual, no es el jefe,……………………esos “enemigos” los hacemos, creamos y agigantamos nosotros mismos; el verdadero enemigo que todos y cada uno de nosotros tenemos; a lo largo de nuestra vida, en mayor o menor medida, somos nosotros mismos.
Lo hice yo en primer lugar; y ahora suelo hacerlo con los coachees con los que trabajo y es un ejercicio súmamente fácil; pero al mismo tiempo es demoledor, definitivo y muy útil; a menudo es un catalizador. Qué os parece si cada de nosotros nos ponemos frente a un espejo; sí; algo tan sencillo como un espejo; ni cóncavo; ni convexo; nada de “trucos” un espejo normal y corriente; y sin dejar de mirarnos en él; reflexionamos sobre nosotros mismos.
¿Quién soy? ¿Qué estoy haciendo? ¿Qué imagen proyecto a quienes me rodean? ¿Estoy satisfecho con lo que veo; y sobre todo; estoy satisfecho con los que SOY y con lo que HAGO?.
Algo tan fácil de hacer, tiene tantas respuestas, interrogantes, desafíos como personas lo hagan; de ahí que el reto de cada uno hemos de ser nosotros mismos.
Si ante las preguntas anteriormente formuladas [y todas las que cada uno os hagáis] la respuesta no os convence, o no la sabéis…….¿qué estáis haciendo para corregirlo?
¿A qué esperamos para que la imagen que nos refleje el espejo sea la de la PERSONA que queremos ser?
Os parece interesante, y lo veís como un desafío?
Yo sí, y seguiré con este tema un poco más adelante, porque lo encuentro apasionante.
Ah! antes de despedidrme por hoy, me queda por hacer una pregunta para quién la quiera responder, y compartir con todos los demás?
Una vez te has enfrentado a tu imagen en el espejo…………………Estás satisfecho y complacido con lo que HACES y lo que ERES? No hay nada que mejorar, que lograr; que compartir,………………………..a mi; personalmente me queda un larguísimo camino por recorrer.